No damos una cifra a ojo, porque 30 personas no dicen cuántos cafés se sirven: hay oficinas de 30 que hacen 20 cafés al día y otras que pasan de 60. Lo que sí puedes hacer es una estimación tú mismo: el simulador de la home calcula una cuota de partida a partir de las tazas al día. Y la cuota definitiva no la fijamos por estimación, sino midiendo: el primer mes de instalación funciona como mes de calibración, el café se sirve a coste real y sin cuota fija, y al terminar usamos el consumo real para fijarla.
Depende del modelo que se elija, y son tres. En el Modelo A la empresa no paga nada: cada persona paga su café en la máquina. En el Modelo B la empresa paga una cuota fija mensual y el café es gratis para todo el mundo. En el mixto la cuota de la empresa baja y cada persona aporta una parte por taza. En los tres, la cuota incluye la máquina, el café, las leches, la reposición y el mantenimiento: no hay cuota de alta, ni coste de instalación, ni factura de repuestos aparte.
Consumo mínimo no hay en ninguno de los tres modelos: si un mes se toma menos café, no se penaliza. De permanencia, se empieza con un mes de prueba sin compromiso; si no encaja, retiramos la máquina sin coste y sin letra pequeña. Pasada la prueba, el contrato es anual y renovable, y al renovar se puede cambiar de modelo sin penalización.
Nosotros, en la visita quincenal: reponemos café y leches, revisamos el equipo y hacemos el mantenimiento. El espacio no encarga café, no cambia filtros y no llama al técnico. Lo único del día a día que queda de vuestro lado es vaciar la bandeja de posos cuando la máquina lo indique en pantalla. Si hay una avería entre visitas, la gestionamos con el servicio técnico oficial del fabricante.
Obra no hace falta en ningún caso. Los requisitos exactos dependen del equipo y del espacio, y por eso hacemos una visita previa sin compromiso antes de instalar nada. En la mayoría de casos basta con una toma de corriente estándar; si no hay toma de agua cerca, hay equipos que funcionan con depósito rellenable, y para las máquinas con leche fresca hace falta acceso a una nevera pequeña.
Sí. El lector va integrado en la propia máquina y acepta tarjeta y pago contactless con el móvil; es lo que está instalado, por ejemplo, en la clínica de Chamberí. Solo tiene sentido en los modelos en los que alguien paga por taza: en el Modelo B, con cuota fija, nadie paga en la máquina y el lector sobra.
Sí, y también es de especialidad: no es el descafeinado de relleno que se pone para cubrir el expediente. Está en la carta completa junto al resto de cafés, con su origen y sus notas de cata.
Sí. Servimos leche animal y vegetal, y las dos van incluidas en la cuota, no se facturan aparte. Qué variedades concretas se ponen se decide con el espacio antes de instalar, en función de lo que pida la gente que va a usar la máquina.
La pregunta no se responde con personas, sino con tazas al día: lo que marca la diferencia es cuánta gente toma café y cuántas veces, no cuánta gente hay en plantilla. Mete tu estimación de tazas al día en el simulador de la home y verás la cuota que sale; si el número no te convence, dínoslo y lo miramos con los datos de tu espacio antes de que te compliques.